
Automatización
La automatización transforma cualquier sistema de riego en una herramienta de alta eficiencia, permitiendo operar con precisión, reducir errores humanos y optimizar el uso del agua, la energía y los insumos. Es aplicable a riego por goteo, SDI, pivotes, aspersión fija, e incluso a sistemas de fertirrigación.
Consiste en la incorporación de controladores, electroválvulas, sensores y software que permiten programar horarios, ciclos, sectores y dosis, según el tipo de cultivo, suelo, clima y estrategia agronómica.
La automatización puede ser local (programadores simples instalados en campo) o remota, con sistemas conectados a través de radio, Wi-Fi, 4G o satélite, integrados a plataformas de monitoreo y gestión en tiempo real.

Permite operar válvulas, bombas, inyectores de fertilizante y sensores de presión, humedad, caudal o clima. Algunos sistemas incluyen alarmas por falla, corte de energía o fugas, y pueden conectarse a estaciones meteorológicas o mapas de prescripción.
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Además de aumentar la eficiencia, la automatización libera tiempo operativo, reduce costos laborales y permite actuar con rapidez ante eventos climáticos o requerimientos del cultivo.
Ventajas
Consideraciones
- Requiere instalación técnica y configuración inicial profesional
- Depende de una fuente eléctrica estable (o paneles solares bien dimensionados)
- El sistema debe ser compatible con el tipo de riego y válvulas utilizadas
- En zonas remotas puede requerir repetidores o comunicación satelital



